Bajo la lupa: Avelina López y el descaro político en Guerrero



Por Alfredo Barrera Rios

Acapulco, Gro. — Avelina López Rodríguez, hoy alcaldesa con licencia de Acapulco, parece operar bajo la premisa de que la ciudadanía padece amnesia. En su abierta aspiración por encabezar la coordinación de los trabajos de la Cuarta Transformación en Guerrero, la funcionaria muestra un desdén absoluto hacia el desastre operativo y financiero que deja a su paso en el puerto.
Tras haber recibido la oportunidad de gobernar el municipio en dos ocasiones, el saldo de su gestión es trágico para los acapulqueños: servicios públicos colapsados, colonias a oscuras y una alarmante crisis de inseguridad que golpea a diario a la población.
Un puerto en ruinas y obras fantasma
Caminar por las calles de Acapulco es constatar el abandono. Zonas emblemáticas y populares como Ciudad Renacimiento, la Emiliano Zapata y más de 40 colonias aledañas enfrentan la escasez crónica de agua potable, calles destrozadas y alumbrado público inexistente.
Ejemplo claro del despropósito administrativo fue la inversión millonaria en la ciclopista, hoy reducida a escombros y convertida en un chatarral de vehículos viejos en Renacimiento. De no haber sido por la intervención directa y el rescate del Gobierno Federal encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la situación del puerto sería aun más desastrosa.
Opacidad, enriquecimiento e impunidad
A la par del deterioro urbano, sobre López Rodríguez pesan severas sealamientos de corrupción. Diversas voces exigen cuentas claras sobre los cientos de millones de pesos cuyo paradero no ha sido aclarado frente a las instancias estatales, recurso sobre el cual la alcaldesa con licencia se ha escudado alegando que “solo la Federación puede llamarla a cuentas”.
Es urgente que tanto la Fiscalía General del Estado (FGE) como la Fiscalía General de la República (FGR) inicien investigaciones exhaustivas sobre el origen de su patrimonio. Resulta inexplicable cómo, tras sus inicios en la política local, hoy se movilice en ostentosas camionetas de lujo, escoltada por un nutrido aparato de seguridad e incluso haciendo uso de aeronaves para realizar actos proselitistas anticipados a lo largo de las regiones del estado.
Mientras la dirigencia nacional de Morena ha marcado que el proceso actual corresponde a asambleas informativas regionales, López Rodríguez y sus grupos de choque simulan eventos donde la apatía ciudadana es evidente: la gente simplemente ya no acude a sus llamados.
El sentir ciudadano: ni impunidad ni padrinazgos
En el sentir popular de Acapulco el rechazo es generalizado. La ciudadanía exige que no haya “borrón y cuenta nueva” ni que se le solapen presuntas irregularidades bajo la sombra de padrinazgos políticos, en referencia a su cercanía con figuras del gabinete federal como Marcelo Ebrard. La exigencia social es clara: rendición de cuentas, auditorías a fondo y, de encontrarse responsabilidades penales, castigo ejemplar.
El abanico de aspirantes en la entidad es amplio y cuenta con perfiles de diversa trayectoria —como Guadalupe Eguiluz bautista , Beatriz Mojica Morga, Estela Damián Peralta, o Javier Saldaña Almazán, entre otros—, mientras que la ciudadanía guerrerense, hoy más informada que nunca, ha comenzado a cerrar el paso a quienes buscan dar el salto político sin haber entregado resultados mínimos en los encargos que el pueblo les confió.