Familias de desaparecidos bloquean la Costera y cuestionan a la Comisión de Búsqueda: “Las instituciones se han convertido en elefantes blancos”



Por Jaqueline Tlaseca Amaya

Acapulco, Gro., 4 de septiembre de 2026.— La inconformidad de familiares de personas desaparecidas en Guerrero volvió a las calles este viernes, luego de que integrantes de diversos colectivos bloquearan totalmente la avenida Costera Miguel Alemán, frente al Zócalo de Acapulco, en protesta por el retiro de las fotografías de sus seres queridos que habían sido colocadas en el monumento a Benito Juárez.

El bloqueo se mantiene en medio de la indignación de madres y familiares que consideran que, una vez más, las autoridades han intentado retirar de la vista pública un reclamo que sigue sin respuesta: la desaparición de miles de personas y la falta de resultados suficientes en su búsqueda.

Las imágenes habían sido colocadas el pasado 29 de agosto como una forma de visibilizar a quienes continúan desaparecidos. Sin embargo, el retiro de las fotografías provocó la molestia de los colectivos, que este viernes decidieron tomar una de las principales vialidades de Acapulco para exigir respeto a la memoria de sus familiares y una respuesta de las autoridades.

La protesta de este 4 de septiembre no es un hecho aislado.

Es parte de una inconformidad que desde hace meses mantienen colectivos de familiares de personas desaparecidas contra las instituciones encargadas, precisamente, de buscar, acompañar y defender los derechos de las víctimas.

El reclamo contra Alejandro García Solorio

En el centro de las críticas se encuentra Alejandro García Solorio, quien se mantiene como Encargado de Despacho de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas de Guerrero, organismo dependiente de la Secretaría General de Gobierno.

Desde su llegada al cargo, alrededor de marzo de 2025, colectivos de familiares han cuestionado su gestión y han reclamado una mayor atención a las labores de búsqueda y al diálogo directo con las víctimas.

Han transcurrido ya alrededor de 18 meses y una de las críticas que persiste entre las familias es la falta de una presencia visible y permanente del responsable de la Comisión en los espacios donde se discuten las necesidades de quienes buscan a sus seres queridos.

Para muchas madres buscadoras, la pregunta sigue siendo incómoda pero necesaria:

¿Dónde está el funcionario que debería encabezar una institución creada precisamente para acompañarlas?

Las familias necesitan mesas de trabajo, acompañamiento en territorio y respuestas concretas. No funcionarios de oficina que aparezcan únicamente en documentos administrativos mientras las madres continúan recorriendo solas calles, comunidades, cerros y fosas clandestinas.

Incluso, entre los reclamos de los colectivos está la percepción de que el actual encargado de despacho mantiene poca cercanía con las familias, al grado de que algunas aseguran no conocerlo personalmente o no haber tenido un diálogo directo y constante con él.

Y ese es precisamente uno de los cuestionamientos más delicados.

Porque quien encabeza —aunque sea de manera provisional— una Comisión de Búsqueda no puede permanecer como una figura desconocida para quienes todos los días viven la tragedia de tener un familiar desaparecido.

Protestas, gritos de renuncia y oficinas tomadas

La inconformidad ya había quedado expuesta en noviembre de 2025, cuando integrantes de colectivos de familiares de personas desaparecidas protestaron en Chilpancingo.

Durante aquellas movilizaciones, familiares irrumpieron en las oficinas de la Comisión Estatal de Búsqueda, colocaron mantas con los rostros de sus desaparecidos y exigieron la salida de García Solorio.

Entre gritos de “¡Renuncia, renuncia!”, los manifestantes reclamaron mayor atención a sus demandas y exigieron que se fortalecieran las acciones de búsqueda.

También demandaron que se realizara un proceso para contar con un titular definitivo de la Comisión Estatal de Búsqueda.

Hasta la fecha, García Solorio continúa figurando como Encargado de Despacho, una condición provisional que también ha generado cuestionamientos entre algunos colectivos.

Derechos Humanos, otra institución bajo la lupa

Las protestas de noviembre de 2025 también alcanzaron a la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Guerrero, encabezada por Cecilia Narciso Gaytán.

Familiares de personas desaparecidas cuestionaron entonces el acompañamiento de la institución hacia las víctimas y reclamaron una mayor cercanía con los colectivos.

Y hoy, con madres y familiares nuevamente en las calles de Acapulco, el cuestionamiento vuelve a ser inevitable:

¿De qué sirven las instituciones creadas para proteger los derechos humanos y buscar a los desaparecidos si las víctimas tienen que bloquear calles para ser escuchadas?

Porque una institución no puede limitarse a tener oficinas, personal, vehículos y actos protocolarios.

Cuando las familias siguen buscando solas, cuando tienen que colocar fotografías en monumentos para que la sociedad no olvide a sus desaparecidos y cuando incluso esas imágenes son retiradas, la burocracia comienza a parecerse peligrosamente a un elefante blanco.

Una estructura grande, con recursos y funcionarios, pero que para las víctimas puede resultar lenta, distante y ausente.

La Costera bloqueada y las madres nuevamente en las calles

El bloqueo de la avenida Costera Miguel Alemán, frente al Zócalo de Acapulco, representa una nueva expresión de la desesperación y el cansancio acumulado de las familias.

No están en la calle por gusto.

Están ahí porque consideran que sus voces no han sido suficientemente escuchadas.

Están ahí porque una fotografía colocada en memoria de una persona desaparecida se convirtió en un nuevo motivo de indignación.

Y están ahí porque, mientras las instituciones discuten procedimientos, permisos o responsabilidades administrativas, para una madre buscadora el tiempo sigue corriendo.

Cada día sin su hijo o hija es un día más de incertidumbre.

Un llamado a revisar quiénes están al frente
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como la desaparición de personas y la defensa de los derechos humanos, no basta con tener instituciones funcionando en el papel.

Se necesitan funcionarios que estén presentes.

Que se sienten con las madres.

Que conozcan sus casos.

Que atiendan sus llamadas.

Que acompañen las búsquedas.

Que den la cara cuando estalla una protesta.

Necesitan funcionarios que den la cara  para atender los problemas si algunas dependencias terminan siendo percibidas como oficinas lejanas, burocráticas y desconectadas de la realidad que viven las víctimas.

La Comisión Estatal de Búsqueda no puede ser una oficina invisible.

Y la Comisión Estatal de los Derechos Humanos no puede limitarse a discursos sobre derechos mientras las víctimas reclaman en las calles que nadie las escucha.

La pregunta sigue en el aire

Hoy la Costera Miguel Alemán está bloqueada.

Antes fueron las oficinas de la Comisión Estatal de Búsqueda.

Antes fueron los mítines.

Antes fueron las mantas y las fotografías.

Y mañana, si estás dos dependencias  siguen sin construir un diálogo real con las familias, podría ser cualquier otra calle de Guerrero.

Porque el mensaje de las madres buscadoras ha sido constante: no van a dejar de buscar y no van a dejar de exigir respuestas.

Y mientras ellas continúan poniendo el cuerpo, la voz y el corazón en una lucha que jamás eligieron, las instituciones tienen una obligación que no pueden seguir evadiendo:

dejar de ser elefantes blancos y comenzar a servir realmente a quienes más las necesitan.

Porque en Guerrero, las madres ya han demostrado que no necesitan un escritorio para buscar.

Lo que necesitan son autoridades que dejen el escritorio y salgan a buscarlos con ellas.